como hacer copia de seguridad a un disco duro externo​

Cómo elegir un disco externo para copias de seguridad

Hacer copias de seguridad ya no es una recomendación técnica, es una necesidad. Fotografías, documentos de trabajo, proyectos creativos o bases de datos personales pueden perderse en segundos por un fallo del sistema, un virus o un error humano. Elegir un buen disco externo para copias de seguridad es, por tanto, una decisión estratégica para proteger tu información.

Pero no todos los discos externos son iguales. La capacidad, la velocidad, la resistencia y el tipo de conexión influyen directamente en la experiencia de uso y en la seguridad de tus datos.

Capacidad: pensar en el presente… y en el futuro

El primer criterio suele ser la capacidad de almacenamiento. Para usuarios domésticos que solo desean guardar documentos y fotos, 1 TB puede ser suficiente. Sin embargo, si trabajas con vídeo, fotografía en alta resolución o grandes volúmenes de datos, es recomendable optar por 2 TB o más.

Conviene no ajustar demasiado la capacidad al uso actual. Los archivos cada vez ocupan más espacio y un disco lleno pierde eficiencia y margen de maniobra. Elegir una capacidad superior desde el principio evita tener que reemplazar el dispositivo en poco tiempo.

HDD o SSD externo: qué diferencia hay realmente

Uno de los puntos más importantes es decidir entre un disco duro externo tradicional (HDD) o una unidad de estado sólido (SSD).

Los HDD suelen ofrecer mayor capacidad a menor precio, lo que los convierte en una opción interesante para copias de seguridad masivas o almacenamiento a largo plazo. Sin embargo, su velocidad de transferencia es inferior y al tener partes mecánicas son más sensibles a golpes.

Los SSD externos, por el contrario, son mucho más rápidos y resistentes. Permiten realizar copias en menos tiempo y son ideales si necesitas mover archivos con frecuencia o trabajar directamente desde el disco. Aunque su precio por gigabyte es más elevado, ofrecen mayor durabilidad y rendimiento.

Si buscas opciones fiables para proteger tus datos, en nuestra categoría de Discos duros externos y SSD externos encontrarás tanto soluciones HDD de gran capacidad como SSD portátiles de alta velocidad adaptados a distintos perfiles de usuario.

Velocidad de transferencia y tipo de conexión

No basta con fijarse en la capacidad. La velocidad de transferencia es clave, especialmente si realizas copias frecuentes o manejas archivos pesados.

Los discos con conexión USB 3.0 o superior ofrecen un rendimiento notablemente mejor que los antiguos USB 2.0. Si el equipo dispone de USB-C o incluso Thunderbolt, optar por un disco compatible puede marcar una diferencia significativa en tiempos de copia y recuperación.

En entornos profesionales, donde se realizan backups periódicos de grandes volúmenes de datos, invertir en una unidad rápida ahorra tiempo y mejora la productividad.

Portabilidad y resistencia

Otro factor relevante es el uso que se le va a dar. Si el disco va a permanecer fijo en un escritorio como unidad de respaldo principal, el tamaño no es tan importante. Pero si necesitas transportarlo con frecuencia, conviene optar por un modelo compacto y ligero.

Existen además discos diseñados con carcasas reforzadas, resistencia a golpes o incluso protección frente al agua y al polvo. Para fotógrafos, creadores de contenido o profesionales que trabajan en movilidad, este tipo de características aportan una capa extra de seguridad.

Seguridad y cifrado

Cuando se trata de copias de seguridad, la protección de la información es tan importante como el almacenamiento en sí. Algunos discos externos incorporan software de cifrado por hardware o herramientas de protección mediante contraseña.

Si manejas información sensible, como datos empresariales o documentación personal, elegir un modelo con opciones de seguridad integradas es una decisión inteligente.

Compatibilidad con tu sistema

Antes de decidirte, es importante comprobar la compatibilidad con tu sistema operativo. La mayoría de discos funcionan tanto en Windows como en macOS, pero pueden requerir formateo inicial. También es recomendable verificar si el fabricante ofrece software específico para automatizar copias de seguridad.

Configurar backups automáticos reduce el riesgo de olvidos y asegura que la información esté siempre actualizada.

Elegir un disco externo para copias de seguridad no consiste únicamente en buscar el más barato o el de mayor capacidad. Es una decisión que debe tener en cuenta el volumen de datos, la frecuencia de uso, la necesidad de velocidad y el nivel de protección requerido.

Un HDD puede ser suficiente para almacenamiento masivo y copias periódicas, mientras que un SSD externo ofrece mayor rapidez y resistencia para quienes trabajan con archivos pesados o necesitan movilidad constante.

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